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Colombia, los jóvenes y los MMC

Los Medios Masivos de Comunicación (MMC) son un espacio abierto para que a diario más de siete mil millones de habitantes estén informados de lo que sucede en su país y alrededor del mundo a través de la televisión, periódicos, radio, etc. Teniendo en cuenta que los sujetos constantemente están en busca de la información estos se han convertido en la herramienta ideal para transmitir los hechos de mayor relevancia; también es necesario hablar de la función principal que deberían cumplir: Informar, formar y entretener, por eso a diario se generan diferentes contenidos políticos, culturales y educativos, entre otros que abren perspectivas, sin embargo, para nadie es un secreto que los MMC también son la base para la actuación en masa o colectivo, dejando a un lado la subjetividad de los sujetos.

En Colombia se entiende por medios masivos de comunicación las dos más grandes cadenas de televisión y de radio; éstas que se han ido transformando y constituido con el pasar del tiempo en los únicos informantes válidos para los ciudadanos, mostrando una clara postura basada en intereses propios, hacen entregas de información editada, segmentada y enfocada en otros puntos que dejan de lado “el informar”, es así como a diario nos encontramos en la mitad de una información mal presentada y la reproducción de ese mismo contenido por diferentes plataformas.

¿Qué entienden los jóvenes por MMC?

Las definiciones que plantean un grupo de jóvenes sobre los MMC, varían en sí por su formación, su conocimiento, su experiencia, etc., todos parten de la base que en teoría son una herramienta para informar, pero también creen que a la hora de la práctica se convierte en un proceso que no va más allá, que se queda en la forma y no en el contenido, tratando de unificar una opinión, como si sólo quisieran generar un pensamiento uniforme y que esté bien para el estado y para sus intereses políticos, como si simplemente quisieran propagar una información sin pretender obtener una respuesta del emisor, igual existe una confusión evidente en cuanto a lo que el emisor de la información debe transmitir al receptor como si lo único para mostrar fueran asesinatos, tragedias y demás pesares que aquejan a la sociedad y aunque no se pueden apartar de la realidad diaria, definitivamente allá fuera, en el mundo, eso no es lo único que se puede transmitir.

¿Cómo se presentan los MMC hoy?

Es importante hablar de cómo se presentan los medios masivos de comunicación a diario. Con el surgimiento de las Nuevas Tecnologías, la información ha ido cambiando de lo particular a lo general. Las nuevas plataformas enseñan una estructura muy clara, podríamos hablar sobre el manejo de los acontecimientos en las redes sociales, por ejemplo Facebook da la posibilidad de presentar millones de links que nos dejan acceder a la información, pero eso sí, con una particularidad: contar un hecho en un máximo de 5 párrafos dónde se responden las 5W ( ¿qué, cómo, cuándo, dónde, por qué?) si hablamos de Twitter podemos ver como una idea se debe resumir a máximo 140 caracteres, quizá acompañado de una imagen, haciendo de una noticia un idea rápida, corta que apunta a lo mismo, no dejar espacio para la interpretación.

“Sociedades drogadas por la velocidad” es el planteamiento de Gilles Lipovetsky filósofo y sociólogo francés, haciendo referencia a los jóvenes que quieren conseguir todo de manera inmediata y que si no lo logran entran en un estado de furia o de pánico, dejando a un lado lo humano, la sensorialidad, algo así como una burbuja de tecnología y virtualidad que desencarna y anula las experiencias reales y casi de forma inmediata los productos comunicativos impresos, además habría que sumarle el híper-individualismo o el híper-colectivismo dos tendencias creadas en las sociedades de consumo que parten del exceso de la diversificación en el consumo de los gustos o el exceso de uniformidad de los mismos.

¿Cómo ven los MMC a los jóvenes?

Desde mi perspectiva los medios masivos de comunicación tienen dos lecturas de los jóvenes, la primera está direccionada hacia la curiosidad que caracteriza a la juventud, abriendo millones de espacios para bombardear con contenidos comerciales y mensajes que pretenden moldear a las nuevas generaciones, debemos tener en cuenta que los dos medios masivos con más acogida son la televisión y el internet accediendo a él desde cualquier dispositivo móvil.

El papel que les ha otorgado la televisión y el internet a los jóvenes es el de mercancía en medio de una sociedad de consumo, capaz de modificar conductas, gustos, intereses, pensamientos e incluso creencias, vendiendo masivamente el mensaje de que comprar, vestir, bailar, creer, ver, comer como los otros jóvenes lo hacen les generará felicidad, trazando una transversalidad y un deseo de consumo emocional que garantice una comodidad e integralidad en el estilo de vida que lleven.

La segunda tiene que ver con la no validación de los conocimientos de los jóvenes frente a un tema que se presente, esto hace parte de una afirmación que plantea “entre más años

tienes mayor es el conocimiento que posees” los medios masivos se han encargado de buscar la validación de sus discursos basados en testimonios oficiales y aunque esto tiene mucho que ver con el buen periodismo, también tiene que ver con el temor de enfrentar a los jóvenes como sujetos críticos capaces de desarrollar e infundir conocimientos verídico de alguna situación de la realidad que lo rodea diariamente, es por esto que lo espacios que se presentan no tienen mucha acogida por el público o son cortos y por lo general se presentan en franjas infantiles de fines de semana.

¿En dónde comienza la formación para leer los medios?

La niñez y la juventud son una parte vital para la formación de un ciudadano y ser humano capaz de elegir qué quiere y qué no quiere consumir, si se habla de formación automáticamente nos dirigimos a los colegios e instituciones encargadas de la educación de los sujetos, sin embargo, no sería viable el cambio de una malla educativa o curriculum para enseñar cómo ser un sujeto crítico frente a la realidad que lo rodea o le presentan los medios, pero sí podría ser viable el empoderamiento de los medios “masivos” de comunicación dentro de las escuelas como un ejercicio de prácticas comunicativas, capaz de generar interés en la comunidad y en el joven.

Los periódicos escolares, la radio escolar, la creación de revistas, videos y demás productos comunicativos creados por lo niños y jóvenes para los niños y los jóvenes, entendiendo todas estas plataformas no sólo como un portal para el entretenimiento momentáneo, puede ser tal vez uno de los primeros pasos para que a futuro se creen generaciones capaces de enfrentarse críticamente a todos los contenidos a los que a diario se han de enfrentar, el saber ¿qué pasa? ¿por qué es importante? y ¿cómo se debe manejar la información? puede generar a largo plazo cambios significativos, acompañados de nuevas metodologías que los dejen acercarse realmente a lo que está sucediendo y los deje exteriorizar su visión del mundo como un sujeto hacedor de realidades.

¿Los MMC un espacio para jóvenes?

Se debe reflexionar sobre la visión que se tiene de los jóvenes en los medios, no sólo hablar de los espacios que no se abren y de las franjas que aún no están constituidas, si no que entorno a eso hay que generar alternativas desde afuera para tomar la información, apropiarla y dejar a un lado las limitaciones que por años se han ido apropiando de la capacidad que cada uno tiene para apartarse de la reproducción de los mismos temas y perspectivas, pero si abrir la posibilidad a la creación de nuevas estructuras y marcos mentales sobre el contenido que llega a sus manos todos los días, partiendo de la base que informarse no es conocer, hay que ir más allá para romper los paradigmas que como joven lo rodean. Entonces… ¿usted cómo joven qué propone?.

 Natalia Espinel, Bogotá 2016
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